Con los primeros calorcitos de
la primavera, los amantes del agua y el sol comienzan ya a disfrutar
de las bondades del río y las playas. Además del otro
lado de la costa, sobre el horizonte de islas, también yacen
extendidas playas de arenas finas totalmente deshabilitadas, ideales
para pasar una jornada en un ambiente tranquilo y solitario. |