Paseos
por el Paraíso
Al igual que otras ciudades lindantes al Paraná,
Villa Hernandarias regala un espectáculo magnífico:
el cauce desbordante de un río de continuo fluir, enmarcado
por un rosario de islas, todo visto desde abruptas barrancas de
tierra arcillosa.
La vegetación agreste da cuenta
del avance montielero y la omnipresencia de la naturaleza se percibe
a cada paso, en el canto del río y de los pájaros,
el clima ribereño, las pendientes pronunciadas y lujuriosa
flora ofrecen una amplia gama de verdes.
En verdad Hernandarias es un paseo por el paraíso.
De historias pasadas ha sobrevivido el muelle flotante, convertido
hoy en un original y magnífico restaurante.
El
Flotante
Allí se sirven los platos más exquisitos
donde, obviamente, los pescados de la región son el platillo
principal. Situado río adentro, es un lugar fascinante para
admirar el esplendor de las aguas en el curso más profundo
y torrentoso.
30 bungalows estratégicamente ubicados, son el recinto más
adecuado para pasar unos días tranquilos en pleno contacto
con la naturaleza. Debido a añosas arboledas que los rodean,
el verde predomina en todas sus tonalidades, brindando amplios sectores
de sombra. Una vez instalado, el turista se encontrará con
las mismas comodidades que dejó en su hogar: servicio de
sanitarios, luz eléctrica, cablevideo, agua caliente y parrillas
individuales donde el pescador de la familia puede asar las piezas
capturadas y agasajar a los demás comensales.
Un
lugar para la pesca y el deporte
También quienes hacen voto por el camping en carpas o casa
rodante cuentan con espacios verdes y todos los servicios a su disposición.
En la región se comercializan productos caseros como pan,
quesos, postres y verduras de huertas locales, que se pueden recibir
en el mismo sector de campamento.
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